Direccionalidad y efecto Haas (precedencia)

Querido diario, hoy te traigo dos efectos psicoacústicos que completaré con un tercero más adelante, más que nada porque es demasiado largo como para meterte esta panzada de conocimientos así de golpe.

Los sonidos reales se originan en fuentes que están ubicadas en un lugar, dando origen a dos tipos de sensaciones: la direccionalidad y la espacialidad. La diferencia en la percepción entre nuestros oídos izquierdo y derecho se denomina precedencia.

Direccionalidad:
La direccionalidad se refiere a la capacidad de localizar la dirección de donde proviene el sonido. Esta sensación es la que nos permite ubicar visualmente una fuente sonora tras escucharla. La espacialidad, en cambio nos permite asociar un sonido con el ambiente en el cual éste se propaga. La direccionalidad está vinculada con dos fenómenos:
- El primero es la pequeña diferencia de tiempos que hay entre la percepción de un sonido con el oído derecho y con el oído izquierdo, debido a que el recorrido de la onda sonora desde a la fuente (un instrumento, por ejemplo) hasta cada oído es diferente. Así, un sonido proveniente de la izquierda llegará antes al oído izquierdo, simplemente porque éste está más cerca de la fuente sonora. Esta diferencia es siempre menor que 0,6 ms.
-El otro fenómeno es la diferencia de presiones sonoras (o intensidades), también causada por la diferencia entre las distancias. En el ejemplo del sonido que viene de la izquierda, la presión sonora es mayor en el oído izquierdo, no sólo por estar más cerca de la fuente, sino porque además la cabeza actúa como barrera para el sonido.

Efecto Haas (precedencia):
El efecto de precedencia o efecto Haas afecta a la percepción humana del sonido, y describe cómo, a nivel de percepción, si varios sonidos independientes llegan a nuestro cerebro en un intervalo inferior a 35 milisegundos (ms), éste los fusiona y los interpreta como uno sólo. Esto se debe a que el cerebro deja de percibir la dirección y entiende los sonidos posteriores como un eco o reverberación del primero.
Para retardos mayores de 35 ms la fuente virtual se divide en dos, percibiéndose separadamente ambos canales, como provenientes de fuentes diferentes. A medida que el retardo se hace mayor, el segundo sonido aparece como un eco del primero; por tanto volvemos a tener direccionalidad.
 
Un experimento interesante consiste en alimentar unos auriculares estereofónicos con dos señales iguales, una de las cuales se encuentra ligeramente retardada respecto a la otra. Si se va aumentando el retardo desde 0 a 0,6 ms, se crea la sensación de una fuente virtual (es decir aparente) que parece desplazarse desde el frente hacia el lado que no experimenta retardo. Después de los 0,6 ms y hasta los 35 ms de retardo, la fuente virtual permanece más o menos fija, pero parece ensancharse cada vez más. Para realizarlo debes descargarte un software de sonido, por ejemplo Cubase LE (gratuito). Debes introducir dos pistas de audio y meter el mismo sonido en mono. La primera debes panearla al lado izquierdo y la segunda al derecho. Después aplícale un retardo a la señal.
Si no sabes cómo hacerlo y quieres experimentarlo, no te preocupes, te dejo aquí un vídeo para que lo veas y oigas el efecto Haas con un retardo progresivo.



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